26 de marzo, 2026

Caídas en personas mayores: cómo prevenirlas y qué hacer si ocurren

PN
Revisado por Dra. Patricia Núñez López
Geriatra · Cuidado de mayores

Cada año, una de cada tres personas mayores de 65 sufre al menos una caida. No es una cifra inventada: la Organizacion Mundial de la Salud lo documenta en sus informes sobre envejecimiento y salud publica. Y lo que muchos no saben es que las caidas son la segunda causa de muerte por lesiones no intencionales en el mundo, solo por detras de los accidentes de trafico.

En personas mayores de 80, la proporcion sube a una de cada dos. La mitad. Y de quienes se caen una vez, aproximadamente el 50% volvera a caerse en los doce meses siguientes. Son numeros que deberian preocupar mas de lo que preocupan.

Pero aqui viene lo importante: la mayoria de las caidas en personas mayores se pueden prevenir. No todas, claro. Pero si una buena parte, con medidas que no requieren tecnologia costosa ni cambios radicales en la rutina diaria.

Las caidas no son «cosas de la edad»

Hay una tendencia a normalizar las caidas en personas mayores. «Se cayo, ya tiene 78 años, que se le va a hacer.» Esa actitud es un problema. Porque cuando se asume que caerse es inevitable, nadie busca las causas ni toma medidas para evitar la siguiente caida.

La OMS estima que 684.000 personas mueren cada año por caidas a nivel mundial. La mayoria son adultos mayores de 60. Y las que no mueren no siempre salen ilesas: fracturas de cadera, traumatismos craneales, perdida de movilidad, miedo a volver a caerse (que es un factor de riesgo en si mismo, porque la persona deja de moverse y pierde masa muscular).

Una fractura de cadera en una persona mayor de 75 cambia su vida. Aproximadamente el 20% de los pacientes con fractura de cadera muere en el primer año tras la lesion. No por la fractura en si, sino por las complicaciones: infecciones, trombosis, perdida de autonomia. Es un efecto domino que empieza con un tropezon.

Factores de riesgo: por que se caen las personas mayores

Las caidas rara vez tienen una sola causa. Lo habitual es que se combinen varios factores, algunos del propio cuerpo y otros del entorno. Entender cuales son permite actuar sobre ellos.

Medicamentos

Este es uno de los factores mas subestimados. Muchos medicamentos comunes en personas mayores aumentan el riesgo de caidas. Los sedantes y las benzodiacepinas (como el diazepam o el lorazepam) producen somnolencia y reducen los reflejos. Los antihipertensivos pueden causar hipotension ortostatica: la presion arterial baja bruscamente al ponerse de pie, lo que provoca mareos.

Los antidepresivos, los antihistaminicos, los relajantes musculares y algunos analgesicos tambien entran en la lista. Y el problema se multiplica con la polifarmacia: cuando una persona toma cinco, seis o mas medicamentos a la vez, las interacciones son imprevisibles. Estudios publicados en revistas como The Lancet y BMJ Geriatrics han confirmado que tomar cuatro o mas farmacos simultaneamente duplica el riesgo de caida.

No se trata de dejar de tomar medicamentos por cuenta propia. Eso seria peor. Pero si de revisar periodicamente con el medico si todos los farmacos siguen siendo necesarios, si las dosis son adecuadas y si hay alternativas con menos efectos secundarios.

Problemas de vision

Ver mal significa tropezar mas. Las cataratas, el glaucoma, la degeneracion macular y los simples cambios de graduacion en las gafas afectan la percepcion de profundidad, la capacidad de detectar obstaculos y la adaptacion a cambios de luz.

Un dato que poca gente conoce: las gafas multifocales o progresivas, aunque utiles para leer, distorsionan la vision de los pies y del suelo cercano. Varios estudios han encontrado que personas mayores que usan gafas multifocales para caminar tienen mas caidas que quienes usan gafas de vision unica para desplazarse. No es que las gafas progresivas sean malas, pero no son ideales para caminar por la calle o bajar escaleras.

La recomendacion basica es hacer una revision oftalmologica al menos una vez al año despues de los 65. Y si hay que cambiar las gafas, adaptarse gradualmente al nuevo par antes de usarlas en situaciones donde el equilibrio importa.

Equilibrio y fuerza muscular

Con la edad, el cuerpo pierde masa muscular (sarcopenia) y el sistema vestibular —el que controla el equilibrio— pierde precision. Los receptores en los pies tambien funcionan peor (neuropatia periferica), lo que reduce la capacidad de sentir el suelo y corregir la postura a tiempo.

La sarcopenia empieza despues de los 40, pero se acelera a partir de los 70. Una persona sedentaria puede perder entre el 3% y el 5% de masa muscular por decada despues de los 30. Eso significa piernas mas debiles, menos capacidad de reaccion y mayor dificultad para recuperar el equilibrio cuando el cuerpo se desestabiliza.

La buena noticia es que la fuerza muscular se puede recuperar en parte a cualquier edad. Personas de 80 y hasta 90 años han mejorado su fuerza y equilibrio con programas de ejercicio adaptados. No es demasiado tarde.

Condiciones medicas

Algunas enfermedades aumentan directamente el riesgo de caidas. La diabetes puede causar neuropatia en los pies y episodios de hipoglucemia (bajadas de azucar que provocan mareos y confusion). El Parkinson afecta la marcha y el equilibrio. La artritis limita la movilidad articular. Los problemas cardiacos pueden causar sincopes o mareos subitos.

Las infecciones urinarias, que son muy frecuentes en personas mayores, tambien se asocian con caidas. No porque afecten las piernas, sino porque en adultos mayores las infecciones urinarias pueden causar confusion mental (delirium) sin los sintomas tipicos como ardor al orinar.

Factores del entorno

El hogar es el lugar donde ocurren la mayoria de las caidas. Alfombras sueltas, cables en el suelo, mala iluminacion, escalones sin señalizar, bañeras sin agarraderas, suelos mojados. Son cosas que una persona joven esquiva sin pensarlo, pero que para alguien con vision reducida, reflejos mas lentos y menos fuerza en las piernas pueden significar una fractura.

Ejercicios que ayudan a prevenir caidas

El ejercicio es la intervencion con mas evidencia cientifica para prevenir caidas en personas mayores. No hablamos de correr maratones ni de levantar pesas en un gimnasio. Hablamos de ejercicios especificos que mejoran el equilibrio, la fuerza de las piernas y la coordinacion.

Ejercicios de equilibrio

Apoyo en un pie. De pie junto a una mesa o silla (para sujetarse si hace falta), levantar un pie del suelo y mantener la posicion 10 a 30 segundos. Alternar. Hacer 3 repeticiones con cada pierna. Parece simple, pero al principio muchas personas no aguantan ni 5 segundos. Con practica mejora rapidamente.

Caminar talon-punta. Dar pasos colocando el talon de un pie justo delante de los dedos del otro, como si se caminara sobre una linea imaginaria. Hacer 10-15 pasos. Mejora la estabilidad lateral y la coordinacion.

Tai Chi. Multiples estudios lo han identificado como uno de los ejercicios mas efectivos para reducir caidas. Un metaanalisis publicado en el Journal of the American Geriatrics Society encontro que el Tai Chi reduce las caidas entre un 20% y un 40%. Los movimientos lentos y controlados mejoran el equilibrio, la fuerza y la conciencia corporal.

Ejercicios de fuerza para piernas

Sentadillas con silla. Sentarse en una silla y levantarse sin usar las manos (o con apoyo minimo). Hacer 10 repeticiones, 2-3 series. Fortalece cuadriceps y gluteos, que son los musculos clave para mantener la estabilidad.

Elevacion de talones. De pie, subir los talones hasta quedar en puntillas. Mantener 3 segundos y bajar despacio. Hacer 15 repeticiones. Fortalece los gemelos y mejora la estabilidad del tobillo.

Extension de rodilla sentado. Sentado en una silla, estirar una pierna hasta que quede horizontal. Mantener 5 segundos y bajar. 10 repeticiones con cada pierna. Se puede añadir un peso ligero en el tobillo cuando el ejercicio se vuelve facil.

Frecuencia recomendada

La OMS recomienda al menos 150 minutos de actividad fisica moderada por semana para adultos mayores, incluyendo ejercicios de fuerza al menos dos dias por semana y ejercicios de equilibrio al menos tres dias. No hace falta hacerlo todo de golpe: sesiones de 15-20 minutos repartidas a lo largo del dia son perfectamente validas.

Lo importante es la constancia. Un programa de ejercicios para prevenir caidas necesita al menos 12 semanas para mostrar resultados significativos. Pero a partir de ahi, el riesgo de caida se reduce de forma medible y sostenida.

Como adaptar el hogar para reducir el riesgo

Modificar el entorno no cuesta mucho y tiene un impacto directo. Estas son las medidas con mayor evidencia de efectividad:

Iluminacion

Instalar luces nocturnas en el pasillo entre el dormitorio y el baño. Muchas caidas ocurren durante la noche, cuando la persona se levanta a orinar y camina a oscuras o con poca luz. Las luces con sensor de movimiento son practicas porque se encienden automaticamente.

Asegurarse de que las escaleras esten bien iluminadas, tanto arriba como abajo. Los interruptores deben ser accesibles sin tener que caminar a oscuras para alcanzarlos.

Suelos y alfombras

Retirar alfombras sueltas o fijarlas al suelo con cinta antideslizante de doble cara. Las alfombras con bordes levantados son trampas. Si una alfombra no se puede fijar bien, es mejor quitarla.

Los suelos deben estar libres de cables, objetos y desorden. Lo que para una persona joven es un cable que se esquiva sin mirar, para una persona mayor con vision reducida es un riesgo real.

Baño

Instalar barras de apoyo junto al inodoro y dentro de la ducha o bañera. Las barras deben estar fijadas a la pared con tornillos, no con ventosas (las ventosas se sueltan). Colocar una alfombrilla antideslizante dentro de la bañera o plato de ducha.

Considerar una silla de ducha si la persona tiene problemas de equilibrio. Ducharse de pie con los ojos cerrados (al lavarse el pelo, por ejemplo) es un momento de alto riesgo. Una silla de ducha elimina ese riesgo casi por completo.

Elevar el inodoro si es muy bajo. Levantarse de un inodoro bajo requiere mas fuerza en las piernas y mayor esfuerzo de equilibrio. Existen alzas de inodoro que se instalan en minutos y facilitan sentarse y levantarse.

Escaleras

Instalar pasamanos a ambos lados si es posible. Marcar el borde de los escalones con cinta de color contrastante (por ejemplo, cinta amarilla en escalones de madera oscura). Los escalones cuyo borde no se distingue bien del siguiente son un riesgo frecuente.

Evitar dejar objetos en las escaleras. «Lo subo luego» es una frase que precede a muchas caidas.

Dormitorio

La cama debe tener una altura que permita sentarse con los pies apoyados en el suelo y las rodillas en angulo recto. Camas demasiado altas o demasiado bajas dificultan levantarse. Tener un telefono al alcance de la cama es importante en caso de caida nocturna.

Calzado

El calzado importa mas de lo que parece. Caminar en calcetines o con zapatillas sin suela antideslizante dentro de casa es arriesgado. Las zapatillas de casa deben tener suela de goma, ajuste firme al pie y no ser tipo chancleta (las chancletas se salen y obligan a arrastrar los pies).

Que hacer cuando una persona mayor se cae

Saber reaccionar despues de una caida es tan importante como prevenirla. Y hay dos situaciones: la persona que se cae estando acompañada, y la que se cae estando sola.

Si usted esta presente

Lo primero es mantener la calma. No intente levantar a la persona inmediatamente. Preguntele si siente dolor en alguna parte. Si hay dolor intenso en la cadera, la espalda o la cabeza, o si la persona no puede mover alguna extremidad, no la mueva y llame a emergencias.

Si la persona esta consciente, orientada y no parece tener lesiones graves, ayudela a levantarse de forma segura: acerque una silla firme. La persona debe girar primero sobre un costado, luego ponerse a cuatro puntos (manos y rodillas), y desde ahi apoyarse en la silla para incorporarse. Intentar levantarla tirando de los brazos puede causar lesiones adicionales en los hombros.

Despues de la caida, aunque no haya lesion aparente, observe a la persona durante las siguientes 24-48 horas. Los hematomas subdurales (sangrado dentro del craneo) pueden manifestarse horas o dias despues del golpe. Dolor de cabeza creciente, confusion, somnolencia excesiva o vomitos son señales de alarma.

Si la persona esta sola

Esto es mas complicado. Si la persona mayor vive sola, deberia saber de antemano como actuar en caso de caida. Practicar la tecnica de levantarse del suelo cuando aun se tiene capacidad para hacerlo es una forma de preparacion.

La tecnica basica: rodar sobre un costado, apoyar las manos en el suelo, avanzar a gatas hasta un mueble solido (sofa, silla pesada, cama), y usarlo como apoyo para ponerse primero de rodillas y luego de pie. Si no puede levantarse, debe intentar arrastrarse hasta un telefono o usar un dispositivo de alerta personal.

Los sistemas de teleasistencia con pulsera o colgante son una inversion que vale la pena. Un boton que al pulsarlo conecta con una central de emergencias puede ser la diferencia entre una caida sin consecuencias y una persona tirada en el suelo durante horas sin poder pedir ayuda.

Despues de la primera caida: evaluacion y plan

Toda persona mayor que se haya caido deberia someterse a una evaluacion de riesgo de caidas. No basta con decir «se tropez y ya». Hay que investigar por que se cayo.

Una evaluacion completa incluye:

Con los resultados, el medico y el equipo de rehabilitacion pueden diseñar un plan personalizado. Tal vez sea cambiar un medicamento by otro con menos efectos secundarios. Tal vez sea un programa de fisioterapia para mejorar el equilibrio. Tal vez sea instalar barras en el baño. O tal vez sea todo lo anterior a la vez.

El miedo a caerse: un circulo vicioso

Hay un fenomeno que los geriatras conocen bien: el sindrome post-caida. La persona se cae, desarrolla miedo a volver a caerse, y como consecuencia deja de caminar, de salir, de hacer actividad fisica. Pierde masa muscular. Pierde equilibrio. Y acaba cayendose de nuevo, precisamente porque dejo de moverse.

El miedo a caerse afecta a entre el 30% y el 70% de las personas mayores que han sufrido una caida. Y no es un miedo irracional: tiene una base real. Pero la respuesta al miedo no puede ser la inmovilidad, porque la inmovilidad es el peor factor de riesgo que existe.

El abordaje correcto incluye ejercicio gradual (empezar con lo que se pueda, aunque sea poco), acompañamiento psicologico si el miedo es intenso, y adaptacion del entorno para que la persona se sienta mas segura al moverse. Caminar con un baston o un andador no es «rendirse»: es una herramienta que permite seguir activo con mas seguridad.

Datos que resumen la situacion

Las caidas en personas mayores no son una fatalidad. Son un problema de salud publica con causas identificables y soluciones probadas. La prevencion funciona, pero requiere que alguien tome la iniciativa: la propia persona, la familia o el equipo medico. Si usted tiene un familiar mayor de 65, este es un buen momento para revisar su medicacion, su vista, la seguridad de su hogar y su nivel de actividad fisica. No espere a la primera caida para actuar.

Aviso: Este articulo tiene fines informativos y no sustituye la consulta con un profesional de la salud. Si usted o un familiar ha sufrido una caida, consulte a su medico para una evaluacion personalizada.
Aviso: Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
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