8 de abril, 2026

Osteoporosis en personas mayores: síntomas, prevención y tratamiento

La osteoporosis en personas mayores es una de las enfermedades óseas más frecuentes a partir de los 60 años. Los huesos pierden densidad y resistencia poco a poco, hasta que un golpe menor o incluso una torsión banal provoca una fractura. Esta guía explica qué es la osteoporosis, cómo reconocerla a tiempo, qué la favorece y qué se puede hacer para prevenirla o tratarla.

¿Qué es la osteoporosis y por qué afecta más a los mayores?

El hueso no es un material estático. Se renueva continuamente: unas células lo construyen, otras lo destruyen, y en condiciones normales ese equilibrio se mantiene. El problema es que a partir de los 35-40 años la destrucción empieza a ganar terreno. Lentamente al principio, con más velocidad después.

En personas mayores este desequilibrio se acelera por varias razones concretas. Los estrógenos en las mujeres y la testosterona en los hombres caen con la edad, y ambas hormonas protegen el hueso. Además, el intestino absorbe menos calcio, y la piel sintetiza vitamina D con menos eficiencia que antes.

El papel del remodelado óseo en el envejecimiento

Dos tipos de células gestionan el hueso: los osteoblastos, que forman tejido nuevo, y los osteoclastos, que destruyen el viejo. Con el envejecimiento los osteoclastos trabajan más que los osteoblastos, y el resultado es un hueso cada vez más poroso. Frágil. Más fácil de romper.

Cuánta gente afecta

Según la OMS, la osteoporosis afecta a unos 200 millones de personas en todo el mundo. En España la cifra supera los 3 millones de mujeres. Y a nivel global, cada 3 segundos se produce una fractura relacionada con esta enfermedad. No es un problema marginal.

Síntomas de la osteoporosis en personas mayores

El mayor problema de la osteoporosis es que no avisa. Se la llama «enfermedad silenciosa» porque la pérdida ósea no duele, no da fiebre ni causa fatiga. Una persona puede perder hasta el 30% de su masa ósea sin notar absolutamente nada.

Señales que sí pueden aparecer

Cuando el daño ya está avanzado, algunos signos empiezan a ser visibles:

¿Cuándo ir al médico?

Si tienes más de 65 años y nunca te han hecho una densitometría, pídela. Si has tenido alguna fractura con un golpe que normalmente no rompería un hueso, ve. Y si hay historia familiar de osteoporosis o fractura de cadera, no esperes a los 65.

Factores de riesgo: ¿quién tiene más probabilidades?

No todo el mundo envejece con los mismos huesos. Algunos factores aumentan el riesgo de forma significativa.

Los que no se pueden cambiar

Los que sí se pueden cambiar

Y aquí está lo importante: muchos factores dependen de lo que hacemos cada día.

Enfermedades que también influyen

Algunas patologías aumentan el riesgo de osteoporosis secundaria: artritis reumatoide, enfermedad celíaca no tratada, hipertiroidismo, diabetes tipo 1 y enfermedades inflamatorias intestinales. Si tienes alguna de estas, los controles periódicos de densidad ósea no son opcionales.

La conexión entre enfermedades musculoesqueléticas y fragilidad ósea es más estrecha de lo que parece. Puedes leer más en el artículo sobre Artritis en personas mayores: tratamiento y calidad de vida.

Diagnóstico: cómo se detecta

La prueba de referencia es la densitometría ósea (DXA o DEXA). Rápida, indolora, con muy poca radiación. Mide la densidad mineral del hueso en la cadera y la columna, que son las zonas que más se fracturan.

Qué significa el T-score

El resultado se da en forma de T-score:

T-score Qué indica
Mayor de -1,0 Densidad ósea normal
Entre -1,0 y -2,5 Osteopenia: densidad baja, riesgo elevado
Menor de -2,5 Osteoporosis establecida
Menor de -2,5 con fractura Osteoporosis grave

Otras pruebas que puede pedir el médico

Prevención de la osteoporosis: nunca es tarde para empezar

Lo ideal sería haber construido buena masa ósea durante la infancia y la juventud. Pero ese tren ya pasó para la mayoría de las personas que leen esto. La buena noticia es que frenar la pérdida ósea es posible a cualquier edad, siempre que se actúe.

Calcio y vitamina D: la base de todo

Los adultos mayores de 65 años necesitan entre 1.000 y 1.200 mg de calcio al día. Las fuentes alimentarias más útiles son:

La vitamina D permite que el intestino absorba ese calcio. Se produce en la piel con el sol. Quince o treinta minutos diarios en brazos y piernas suele ser suficiente, preferiblemente en horas de menor intensidad. Cuando hay déficit confirmado, muy común en personas con poca movilidad o que viven en interiores, el médico puede prescribir suplementos.

Si quieres saber más sobre qué suplementos son útiles en esta etapa, revisa nuestra guía sobre Suplementos para articulaciones en la tercera edad.

Ejercicio: el factor que más se subestima

Caminar, subir escaleras, levantar pesas ligeras: todas estas actividades obligan al hueso a soportar peso y eso estimula su formación. No es una metáfora, es biología directa.

Qué tipos de ejercicio funcionan mejor

Antes de empezar, sobre todo si ya tienes diagnóstico de osteoporosis, habla con tu médico o fisioterapeuta. Hay ejercicios que convienen y otros que hay que evitar. Nuestro artículo sobre Ejercicios seguros para mayores de 70 tiene ideas concretas.

Otros hábitos que importan

Tratamiento: qué se puede hacer cuando la osteoporosis ya está

Cuando el diagnóstico está establecido o el riesgo de fractura es alto, el médico valora añadir tratamiento farmacológico a las medidas de estilo de vida.

Medicamentos más utilizados

Bifosfonatos (alendronato, risedronato, ácido zoledrónico): los más usados. Frenan la acción de los osteoclastos. Según ensayos publicados en The New England Journal of Medicine, reducen el riesgo de fractura vertebral entre un 40 y un 70%, y el de fractura de cadera entre un 20 y un 40%. Cifras que merecen atención.

Denosumab: anticuerpo monoclonal en inyección subcutánea cada 6 meses. Buena opción cuando los bifosfonatos no se toleran bien o hay problemas de función renal.

Ranelato de estroncio: actúa sobre formación y resorción ósea a la vez. Su uso se ha restringido por posibles riesgos cardiovasculares.

Teriparatida y abaloparatida: análogos de la parathormona que estimulan la formación de hueso nuevo. Se reservan para casos graves.

Terapia hormonal sustitutiva (THS): una opción en mujeres con menopausia precoz y alto riesgo óseo, siempre con valoración individual de beneficios y riesgos.

Fisioterapia: más importante de lo que se cree

Los fármacos solos no bastan. Los programas de rehabilitación trabajan el fortalecimiento muscular, la estabilización de columna, la corrección postural y el entrenamiento del equilibrio. Un mejor equilibrio se traduce directamente en menos caídas.

La mayoría de fracturas de cadera ocurren después de una caída. Por eso la prevención de caídas es, literalmente, parte del tratamiento. El artículo sobre Caídas en personas mayores: prevención y causas explica bien cómo abordarlo.

Controlar el dolor

Las fracturas vertebrales por compresión duelen, y a veces mucho. El tratamiento incluye analgésicos, calor local, corsés ortopédicos y, en casos seleccionados, técnicas mínimamente invasivas como la vertebroplastia o la cifoplastia. Si el dolor articular es un problema añadido, el artículo sobre Dolor de articulaciones en personas mayores puede ser de ayuda.

Vivir con osteoporosis: ajustes prácticos

Tener osteoporosis no significa quedarse quieto. Significa moverse de forma más inteligente y hacer algunos ajustes en el entorno.

En casa

El aspecto emocional

El miedo a caerse es real, y lleva a muchas personas a moverse menos. El problema es que el sedentarismo empeora la osteoporosis. Un círculo vicioso. Los grupos de apoyo, la fisioterapia y mantenerse activo socialmente ayudan a romper ese ciclo. No es algo menor.

Preguntas frecuentes sobre osteoporosis en personas mayores

¿La osteoporosis tiene cura?

No en sentido estricto. Pero con tratamiento adecuado se puede frenar su avance, recuperar algo de densidad ósea y reducir bastante el riesgo de fracturas. El objetivo real es que no cambie tu vida.

¿A qué edad conviene hacer la primera densitometría?

A los 65 años en mujeres, a los 70 en hombres, según las guías clínicas. Con factores de riesgo presentes, puede adelantarse a los 50-60 años. No esperes a que haya una fractura.

¿Es mejor el calcio de los alimentos o el de los suplementos?

El de los alimentos, siempre que se pueda. Los suplementos son una alternativa válida cuando la dieta no llega, pero no son neutros: dosis altas tienen efectos secundarios. Consúltalo con tu médico antes de tomar nada por cuenta propia.

¿Los hombres también tienen osteoporosis?

Sí, aunque menos que las mujeres. Uno de cada cinco hombres mayores de 50 años la desarrollará. En ellos suele asociarse a niveles bajos de testosterona, uso crónico de corticoides o consumo elevado de alcohol.

¿La osteoporosis duele?

La pérdida ósea en sí no duele. Las fracturas que provoca, especialmente las vertebrales, sí pueden causar dolor agudo o crónico bastante limitante.

Conclusión

La osteoporosis en personas mayores es seria, pero no inevitable y no intratable. Dieta con calcio y vitamina D, ejercicio regular con carga, nada de tabaco, alcohol moderado, y controles periódicos con densitometría: esas son las palancas reales.

Si ya tienes el diagnóstico, el tratamiento farmacológico más la fisioterapia más los ajustes del entorno pueden darte una vida activa con riesgo mínimo de fractura. No es cuestión de resignarse, sino de actuar bien informado. Habla con tu médico y empieza cuanto antes.

Aviso: Este contenido es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
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